lunes, 21 de enero de 2013

Verdaderas Intenciones




 Escucho a Dios Cada Día

Una persona puede considerar intachable su conducta, pero el Señor juzga las intenciones. 
Proverbios 21:2 (La Palabra Hispanoamérica)



Te has preguntado alguna vez ¿Por qué razón hacemos lo que hacemos? ¿Cuál es el motivo que nos lleva a actuar? ¿Cuál es la intención detrás de nuestras acciones?

A veces cuando realizamos acciones que son buenas en sí mismas pareciera ilógico hacerse estas preguntas, pero no es así. Siempre hay una razón para todo, siempre hay una intención detrás de nuestras acciones. Elegimos actuar de una determinada manera, y podrá decirse que esa acción es buena o mala según la intención que venga detrás de ella.

En la Biblia encontramos muchos de estos casos donde lo que parecía bueno, no era tan bueno;  lo que podría decirse que era admirable, no era tan admirable; y lo que al principio se creía digno de imitar, no era tan digno. Estos sucesos que al leerlos por primera vez daba la impresión de que era una hazaña, una proeza, pero terminó siendo un gran error o como decimos aquí: una metida de pata. Metidas de pata con consecuencias trágicas en algunos casos más que en otros, pero todas ellas produciendo malestar, incomodidad y dañando tanto a los protagonistas principales, como a los secundarios.

Lo más extraño de esto es que los casos que se presentarán a continuación es que no eran actos malos en sí mismos,  pero nuestro Padre Celestial siempre está juzgando las verdaderas intenciones.

CASO 1: Nadab y Abiú. 

Si has leído la Biblia sabes de quiénes te hablo, sino te cuento que eran  Hijos de Aarón. Dios había seleccionado a la tribu de Leví como los únicos encargados del servicio en el  tabernáculo. Aarón y sus hijos tuvieron el enorme privilegio de ser los primeros  levitas ejerciendo sus funciones. Un día (no me preguntes cuándo ni por qué) a este par de personajes se les ocurrió una idea: jugar con los incensarios  y ofrecer un fuego que Dios NO mandó. Dice la Biblia que ofrecieron un “fuego extraño” (Levítico 10:1) y  Dios hizo gala de una de sus adjetivos: Fuego Consumidor. Dice textualmente en Levítico 10:2 "Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová."

Cuando la Biblia te dice un fuego extraño, es que el asunto no pinta muy bien. Sencillamente, alguna cosa no hicieron como debían. Algo que parecía ser una ofrenda, no salió también como lo esperaban. A pesar de que podríamos considerar una ofrenda a Dios como una acción digna de elogiar, en este caso fue de reproche y lo que nosotros no sabemos (pero sospecho) es cuáles eran las intenciones que tenían Nadab y Abiú con esta ofrenda. Nosotros no sabemos, Dios si sabía. (Texto completo aquí http://www.biblegateway.com/passage/?search=levitico%2010:1-2&version=RVR1960 )

CASO 2: Balaam. 

Un personaje conocido en los bajos fondos de las escuelas bíblicas infantiles como el antecesor del Dr. Dolittle (el mismo de la película del Dr. que hablaba con los animales protagonizada por Eddie Murphy). Balaam fue el hombre que buscó el Rey Balac de Moab para que maldijera al pueblo de Israel. Balaam consultó a Dios, y Dios le dijo que fuera pero como dice Números 22:20Si vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete con ellos; pero harás lo que yo te diga” Dios lo deja ir con la condición de que fuera SI iba a decir lo que Él dijera, pero en el trayecto se le aparece el ángel de Jehová con una espada listo para hacerlo rebanadas. La asna donde iba Balaam se detiene al ver al ángel, Balaam azota al animal y Dios hace lo que jamás pensaríamos que ocurriría: abre la boca de la asna y esta empieza a hablar con Balaam. Dejamos que Números 22:28-31 nos lo relate mejor

Entonces Jehová abrió la boca a la asna, la cual dijo a Balaam: 
-¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces?
Y Balaam respondió al asna: 
-Porque te has burlado de mí. !!Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!
Y el asna dijo a Balaam: 
-¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo? 
Y él respondió:- No.

Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro. 

Pareciera una incongruencia. A lo mejor te has preguntado lo mismo que yo: ¿Por qué Dios le dice a Balaam que vaya, y después que este va lo quiere matar? Pareciera que Balaam estaba obedeciendo a Dios, pero el versículo 32 de ese capítulo nos lo dice TODO.

Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.

Parecía que Balaam estaba obedeciendo a Dios, pero en el fondo de su corazón había algo parecido a lo que había en el fuego que ofrecieron Nadab y Abiú, había algo extraño, en este caso algo perverso. Había una oferta en la mesa: El Rey Balac le dijo antes de que saliera a su encuentro: Te honraré mucho y haré todo lo que me digas. Puede que Balaam pensaba que podía engañar a Dios, pero eso si qué es imposible. A final de cuentas, Balaam fue y obedeció a Dios y bendijo a Israel, pero Dios pasa facturas. Cuando Israel se vengó de Madián, sale el nombre de Balaam como uno de los que mataron y mataron a espada (Números 31:8) Dios conoce todos tus caminos, Él sabe cuáles son tus verdaderas intenciones, incluso cuando vas a hacer algo que te haya mandado. (Texto completo aquí http://www.biblegateway.com/passage/?search=N%C3%BAmeros%2022:%201-35&version=RVR1960 )

 (el nuevo Balaam ¡Ja!)

CASO 3: Saúl. 

Si hay alguien que metió la pata estrepitosamente en la Biblia fue el primer rey de Israel: Saúl. Era el hombre ideal para el puesto. El más alto. El más galán. El más simpático. El más fuerte. Pero veces pasa que el que tiene todo para triunfar, hace todo lo posible para perder. Saúl, hacía dos años que había sido proclamado rey de Israel, se encontraba en guerra contra los filisteos. Antes de pelear el pueblo ofrecía holocaustos a Dios y le correspondía hacerlo a Samuel como sacerdote. Cuando pasó el lapso de tiempo fijado por Samuel, Saúl se desesperó porque el pueblo temía y algunos desertaban. Se le ocurrió la gran idea (si, otra gran idea) de ofrecer él el holocausto. Apenas terminó de hacerlo, venía Samuel llegando y mejor leamos 1 Samuel 13:11-14

Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas,
 me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto.
Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.

Ese fue el comienzo del fin para Saúl. Un holocausto lo puede ofrecer cualquiera, pero no para Dios. Lo que Dios dice debe hacerse. Fíjense que Saúl trata de justificarse: el pueblo desertaba, Samuel no llegaba, no tengo el favor de Dios, incluso  me esforcé y por eso ofrecí el holocausto. Pero Saúl hizo lo que no debía hacer: Desobedecer a Dios, lo que no sabía es que con eso basta para arruinarte la vida completa. No sé con qué intención hizo Saúl lo que hizo. Pero si tu intención no es obedecer a Dios, cualquier cosa que hagas no está bien. (Texto completo aquí http://www.biblegateway.com/passage/?search=1%20Samuel%2013:5-14&version=RVR1960 )

Tres casos en los cuales la intención hizo la diferencia. Hay más en la Biblia. Pero revisemos nuestra vida 

¿Cuáles son nuestras verdaderas intenciones? 

Puede que estés haciendo algunas cosas bien, pero ten cuidado. Revisa cuidadosamente las intenciones de tu corazón. Dios sabe lo que hay en tu corazón. 
Al orar ¿cuál es nuestra intención? ¿Queremos qué se haga lo que nosotros queremos o que se haga lo que Dios quiere? 
 Al estudiar la Biblia ¿Queremos ser de los que más saben de Biblia o queremos conocer a Dios? 
Al dirigir una Iglesia ¿Queremos que el templo se llene o queremos que la gente se salve?  
Intenciones verdaderas. Tú las sabes. Dios también.

Dios conoce las intenciones de todos tus actos. 
Ese mensaje que enviaste. Ese tweet. 
Ese chiste que contaste. Esa foto que subiste al facebook. 
Eso que le dijiste a tu pareja. Ese regalo que diste. 
Todo tiene una intención. 
No te engañes, Dios no puede ser burlado.

Porque hay cosas que parecen buenas, 
hasta que se revelan las verdaderas intenciones.


Recordatorio.

  • Si vas a usar algunas de las citas o artículos que se publiquen en este blog, puedes hacerlo con confianza, pero agradecería que colocaran el enlace del Blog o si es una cita colocar mi twitter personal (@rogerbarca). Es lo único que pido si no es mucha molestia.
  • Si te agradó esta entrada puedes compartirla en facebook, twitter o google + al final de la misma.
  • Si te puedo ayudar en cualquier necesidad, puedes contactarme por las siguientes vías.
Email: vanistelroger@hotmail.com
Dios te bendiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada